Nota de la traductora: La persona que escribió este ensayo es de género no binario, así que he usado la terminación -e en vez de usar -a o -o.

Cuando pienso en cómo mi identidad trans ha afectado mi vida, reconozco que he tenido mucha suerte. Mis familiars me aceptaron y apoyaron sin problemas, solo perdí una pareja y algunos amigos cuando salí del closet. Mis padres me pudieron pagar la matricula universitaria, y recibí mi título cum laude y sin deuda.

A pesar de tener un título universitario, me he encontrado excluide de trabajos “respetables.” Sólo he podido conseguir trabajos muy pocas competitivas. Cada vez que he buscado otro empleo, me rechazaron. Esto ha pasado muchos veces, incluso cuando tenía todas las calificaciones requisitos.

En este ensayo, cuando refiero a postular a trabajos “en el clóset,” quiero decir que yo—una persona de género no binario, asignado macho al nacer—me presenté como y fingí ser un hombre durante la entrevista y el proceso de contratación.

En mi ultimo año de universidad, conseguí trabajo como Técnice de Emergencias Médicas (TEM) en una empresa privada de Servicios de Emergencias Médicas (SEM). Trabajé por una companía que contrataba a quienquiera cumplía los requisitos mínimos: tener licensia de TEM y licencia de conducer (y, de vez en cuando, solamente el primero). Me gustaba transporter pacientes y atender alguna emergencia occasional.

Pero no puedo decir que era buen trabajo. Las ambulancias estaban sucias y se rompían constantemente. En el invierno, no había calefacción; en el verano, no había aire acondicionado. De vez en cuando, una ambulancia se nos rompió con una paciente adentro (pero, por suerte, nunca en una situación de emergencia). Además, el trabajo era agotador. Sin ayuda mecánica, dos personas tenían que levantar y mover personas de más de 300 libras, más el peso de la camilla.

Por eso, nadie quería quedarse en las empresas privados de SEM. Todos mis colegas ansiaban trabajar en SEM público (911). En SEM privado, solo nos permitían tener dos TEMes en cada ambulancia; en SEM público, es común siempre tener varios TEMes, aunque no sea una situación de emergencia.

Cuando recibí mi título en química, inmediatamente postulé a numerosos puestos de química de nivel de entrada. Solicité puestos de investigación, control de calidad, puestos de prueba para empresas de laboratorio e incluso agencias temporales.

Pero postulé como mujer trans. Para las entrevistas, me maquillé, me puse un vestido, y hablé en voz feminina. Quise pasar por cis, pero no pude. Tuve varias entrevistas, pero, aunque mi curriculum era buenísima, nadie me contrató. En general, ni me llamaron.

Mientras tanto, estaba harte de la transfobia en mi lugar de trabajo y fui a trabajar en otra empresa de SEM privada. Postulé en el clóset porque necesitaba dinero. Me contratron instantemente. Después de un rato, salí del clóset y me encontré aislade en mi lugar de trabajo.

Mis empleadores me pagaban y fingían tratarme bien, pero su transfobia fue obvio. Mis compañeros de trabajo no me trataban ni bien ni mal. No había solidaridad.

Seguí postulando a trabajos menos agotadores y con ambientes más “progresivas.” Postulé como persona trans para no acabar en otro lugar de trabajo transfóbico. Ahora creo que los empleadores tenían un fuerte incentivo para no contratar a una persona trans que pudiera “alterar el entorno laboral.”

El cicló repitió. En el clóset, pude conseguir trabajo. Fuera del clóset, pude conseguir sólo trabajos agotadores en empresas que me explotaron. Nunca pude esconder mi identidad queer. Tampoco pude conseguir trabajo competitivo, incluso cuando estaba calificade o sobrecalificade.

Cómo persona trans, he sido relegado a los niveles bajos de mi clase social. La transfobia me ha negado el trabajo que quiero—trabajo menos agotador y menos explotador de lo que he tenido. Este ha sido mi experiencia más fuerte de tranfobia. He vivido violencia física, pero más de eso, he vivido violencia de clase social. He perdido estabilidad financiera y asistencia sanitaria adecuada. He sufrido explotación laboral peor de lo que yo habría sufrido si no fuera trans.

La solución no es opresores diversos, capitalistas trans que contratarían a alguien como ellos mismos. La solución está ligado íntimamente a nuestras circunstancias materiales. El proletariado necesita asistencia sanitaria, alojamiento, y ayuda con la transición de género.

El capitalism no puede satisfacer estas necesidades. Su fracaso nos da la oportunadad de organizarnos para la revolución socialista. Mientras nos organizamos, temenos que hablar de cómo una herida a un camarada trans es una herida a todo camarada cis.

Además, no debemos conformarnos con una alianza de camaradas trans y cis que no nos da la oportunidad de entendernos completamente. Más bien debemos participar en una camaradería basada en la lucha comunitaria y recíproca. Comunitario en cómo luchamos como grupo. Recíproca en cómo luchamos por Uds. y Uds. Luchan por nosotros, reconociniendo cómo cada uno de nosotros—siendo o trans o cis— está separado y aplastado por los capitalistas.

Preguntas o correcciones para la traductora? Favor de escribir a dsacincy@gmail.com.