Lo que sigue es una transcripción del discurso hecho por Dario durante un mitin con los maestros de las escuelas públicas de Cincinnati (Cincinnati Public Schools).

Hola, mi nombre es Dario. Soy miembro de los Socialistas Democráticos de América (Democratic Socialists of America) y uno de los dos copresidentes del DSA de Cincinnati y del norte de Kentucky. Somos una organización democrática que es dirigida y fundada por sus miembros.

Estamos aquí en solidaridad con los maestros, padres y estudiantes contra esta reapertura injusta. Porque nosotros, como socialistas, creemos que nuestra sociedad debería ser dirigida por la gente que la mantiene funcionando -- los trabajadores -- no los ricos y poderosas que extraen lucro de nuestra labor.

Si tuviéramos una sociedad donde los trabajadores tuvieran más poder, sería posible reabrir las escuelas de una manera segura ahora mismo. Cuando la pandemia empezó, hubiéramos mandado a todo trabajador (con la excepción de los más esenciales) a que se refugie en casa. Hubiéramos cancelado la renta para que la gente pueda refugiarse en lugar sin preocuparse por sobrevivir.

Y después hubiéramos usado ese tiempo para crear el sistema de pruebas que necesitábamos desde el principio (y que todavía no tenemos) para reabrir nuestra sociedad completamente y contener el virus donde sea que aparezca. Ninguna de estas ideas es magia. Varios países ya lo han hecho. Pero nuestro país es gobernado por una minoría de gente rica.

Tanto ellos como los políticos que los obedecen han tenido una sola prioridad durante este tiempo: ¿cómo podemos hacer que los trabajadores regresen a sus trabajos lo más pronto posible? ¿Cómo podemos asegurar que los propietarios y los jefes puedan seguir ganando dinero mientras los trabajadores se lo sigan dando?

Por eso estamos en esta lucha actualmente. Porque los que tienen poder se dan cuenta que para que la economía funcione necesita haber clases en persona en las escuelas públicas.  No es porque valoran la educación pública (yo quisiera que fuera así), si no porque muchos de los trabajadores también son padres.

Para mandar a los padres de regreso al trabajo, nuestra clase burguesa también necesita un lugar donde mandar a los niños. Simplemente es así, nada más. Sabemos que hacer esto literalmente resultará en las muertes y heridas permanentes de cientos, sino miles, de maestros y estudiantes en nuestra área.

Sabemos que los días de escuela en persona aumentarán la cantidad de casos que hay en Cincinnati de una manera que pocas reuniones de interior podrían lograr. Es algo que absolutamente dejaría traumados a todos los que se verán obligados a entrar en estos espacios, obligados a adherir a recomendaciones imposibles, y con el miedo constante de las personas en quienes podrían confiar bajo otras circunstancias.

No es posible que se logre el aprendizaje bajo estas condiciones. Pero a muchas personas en estas escuelas se les destruirá el futuro, porque los niños que no pueden obedecer quedarán expulsados. Los maestros se volverán locos bajo el estrés y terminarán despedidos del trabajo. Todo para que la máquina del capitalismo siga lubricada y moviéndose, sin importar cuántas vidas queden destruidas en el proceso.

Pero somos NOSOTROS los TRABAJADORES que mantenemos la máquina en movimiento. En este mitin, aquí y ahora, le estamos declarando al comité escolar y al Consejo Municipal que no aceptamos su agenda inhumana para nuestros maestros y estudiantes, que estamos organizados contra ella, que estamos unidos, ¡y que sin nosotros no se pueden salir con la suya!

No vamos a permitir que el comité escolar logre dividir a los padres que están obligados a trabajar de los maestros que no quieren enfermarse. En cambio, nos vamos a organizar juntos como gente trabajadora, porque sabemos que los padres y los estudiantes confían en los maestros más que confían en políticos tales como Mike DeWine, John Cranley o Donald J. Trump.

En los últimos cinco años, maestros alrededor del país se han organizado por el poder. Se han organizado por el poder en Chicago, Los Ángeles y Virginia Occidental. Han podido hacer esto, porque no solo se organizaron por ellos mismos, sino que también por todos los padres y estudiantes de sus distritos, para luchar por escuelas públicas ecuánimes, seguras y completamente financiadas.

Por eso estamos aquí hoy. Los padres y estudiantes no pueden ganar esta lucha solos. El poder de crear las escuelas que queremos, la sociedad que queremos, viene de que todos estemos organizados y unidos contra los que quieren sacrificar nuestras vidas por el bien de sus lucros. Para lograr eso necesitamos organizaciones de la clase obrera que sean capaces de movilizar no solo cientos, ni miles, sino millones de personas por el cambio verdadero.

Yo soy miembro del DSA, porque creo que nosotros podemos ser esa organización. Muchos de los maestro-organizadores más transformacionales alrededor del país, tal como mi compañera Hala, son miembros del DSA. Hoy dia a cada uno de ustedes les pido que se junten al DSA (si no es que ya son miembros), para que podamos construir una organización de clase obrera multirracial que se necesitará construir si queremos transformar este país.

Porque esto no tiene que ver solamente con la reapertura de las escuelas. Tiene que ver con prevenir la destrucción de las escuelas públicas -- algo que sabemos ya viene en camino por culpa de esta crisis económica predatoria. Tiene que ver con desfinanciar nuestra policía racista y dirigir esos fondos hacia servicios públicos. Tiene que ver con crear suficiente poder colectivo para alejar nuestro país, increíblemente poderoso, de las guerras interminables y combustibles fósiles, y moverlo hacia resolver el cambio climático.

Puede ser que todo esto no aparezca relacionado con la lucha actual. Pero yo creo que esta lucha, aquí mismo, es un vínculo en la cadena de opresión y explotación que mantiene a los demás encadenados. Si podemos ganar esta lucha, podremos extender una mano a los padres que aun están obligados a trabajar, y decirles: “nosotros tampoco pensamos que deberían tener que ir al trabajo durante la pandemia para sobrevivir.

Estamos dispuestos a estar con ustedes, luchar junto a ustedes, para que no sean sometidos a esta decisión brutal, porque creemos que un mundo mejor es posible.” Si podemos organizar y luchar junto a ellos, y si nuestros estudiantes se organizan y luchan, entonces podemos unir a la clase obrera para ganar escuelas públicas decentes, seguras y ecuánimes para cada uno de los niños en este país.

Nadie más vendrá a salvarnos. Solamente nosotros, los trabajadores, tenemos el poder de crear el mundo que queremos para nuestros hijos y nietos; el mundo que necesitamos desesperadamente, el único mundo que verdaderamente tiene un futuro. Solidaridad con los maestros del CPS, los padres y los estudiantes. Hagamos el esfuerzo para organizarnos y para ganar.

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